viernes, 25 de enero de 2019

Una Mini Fiesta en medio del INFIERNO

Para todos los que han preguntado por mi salud en Facebook, a todos los miles que me siguen en diversas partes del mundo, puedo decirles que mi salud ha mejorado un poco, aunque sigo bajo tratamiento médico. Los golpes de los últimos días fueron muy fuertes. A pesar de que no es la primera vez que soy víctima de estafadores y patrones de fundo en Chile, siempre las injusticias logran quebrarte el alma, y un sentimiento de desesperación y soledad se apodera de ti. Buscas hacia todos lados y casi nadie te tiende la mano, te echan como a perro, y justo ahí llegas a creer que no vales nada.
Porque es lo que quiere esa gente: hacerte sentir que no vales nada, que eres una basura que puede echarse a un lado sin ulteriores consecuencias. Y tú buscas desesperadamente ayuda y al no encontrarla en la tierra miras al cielo, y pones toda tu confianza el Dios que es el único que no decepciona, el único que a través de palabras nos brinda un poco de fe y fuerza para no morir en este desierto que es Chile.
Mis queridos lectores puedo decirles que si no hubiera sido por Dios y algunas pocas personas yo no estaría aquí escribiendo este post para ustedes. Aún mi salud se tambalea, pero no pondré mi rodilla en tierra, odio a los cristianos que se arrodillan ante el mal, arrodillarnos sólo ante Dios.
Lucharé con todas mis fuerzas porque se haga justicia y porque paguen todos aquellos que en un momento determinado abusaron de mí.
Justo hace un par de días 2 importantes medios de comunicación: uno de Miami y el otro de Chile me contactaron para que les diera una entrevista exclusiva sobre mi situación actual y la de otros inmigrantes en Chile. Creo que la concederé en la próxima semana.
Pero en medio de toda esta tempestad hubo un momento de diversión, de compartir y fue ayer con un amigo que recién conocí, con el no solo conversé, sino que me tomé algunos “mojitos cubanos” y “piña colada” que es mi trago favorito. Todo esto fue en en el mejor Bar que tiene Temuco, me refiero a "Santos Remedios".
Estuvimos conversando hasta las 2 de la madrugada. Gracias amigo, por sacarme, aunque fuesen unas horas de este infierno en el que vivo.
La próxima semana estaré en medio de la calle, ya saben ustedes que la maldad y frialdad no tienen límites en este país, pero lo que el diablo nunca logrará arrancarme es mi fe y mi amor por Cristo Jesús mi Salvador.

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