viernes, 18 de enero de 2019

Jose Antonio Kast y la peste que azota a Chile: LOS PITUTOS.


Las “palancas” o como se le dice en Chile “los pitutos” no son más que esas influencias que le permiten a usted entrar en un trabajo, ocupar un cargo sin tener méritos para ello. Ocurre en todo el mundo y es un fenómeno que afecta la Institucionalidad y que vulnera el derecho al trabajo de millones de personas. Hoy en día entregar Currículum en cualquier establecimiento en Chile sin tener un respaldo o recomendación de un allegado del dueño es una inocencia.
Es como si la meritocracia en Chile ya no fuera tenida en cuenta y en su lugar una especia de compadrazgo asqueroso se hubiese apoderado de todo establecimiento ya sea público o privado. Y repito, es un fenómeno global pero que en Chile tiene a su mayor exponente.
Conozco miles de casos de profesionales y técnicos que aspiran a una plaza cualquiera y son vetados simplemente porque no cuentan con las referencias o “amigos” con poder para influenciar a quien contrata.
Sales a la calle y ves a una muchedumbre que va de un lado a otro con una carpeta en mano, desilusionados, pero a la vez consistentes en su petición de ayuda para poder trabajar.
Casi todos queremos trabajar, pero en un país como éste, donde ser negro, mulato o indio es ya una provocación, o donde la condición de inmigrante equivale a la del mendigo que apesta, es imposible encontrar una mínima posibilidad para solventar tus primeras necesidades.
Y es en este contexto que se propone la “Ley contra los pitutos” iniciativa de José Antonio Kast, quien desde el año 2017 intenta introducir esta ley en el Congreso sin mucho éxito pero que quizás en el presente año comience a debatirse aunque dudo que sea aprobada, porque tal y como está elaborada no podría combatir ese flagelo y mucho menos poner en su lugar a la meritocracia sino que va encaminada a poner los reflectores sobre ciertos nombramientos que se hacen desde el Estado para favorecer a familiares y amigos. Esta ley “establece la incompatibilidad para cargos públicos en razón del parentesco, de manera tal, que quienes ocupen puestos en el aparato estatal lo hagan por mérito”.
Solo que esta ley tal y como esta enunciada no acabará con los pitutos porque éstos no sólo se manifiestan en las alturas, sino que están más enquistados en aquellos cargos que pueden ser obtenidos por el ciudadano de a pie. Por lo que espero que en el Congreso se afile la norma para poder así acabar con la peste que invade significativamente a esta sociedad, especialmente en la zona Sur de Chile.
Coincido con Kast cuando dice: “Que se queden los que tienen méritos, capacidades para hacer la pega”.

1 comentario:

  1. Yo tengo un hijo que no ha pofpodido ubicarse en un trabajo ijeniro ejecucion quimica solo por no tenet pitutos ya que ha que
    quedado hasta con los examexámenes de salud tomados todo bueno por no tener pituto siendo el unico profecional en la familia y con sacrificio lo saque adelante sacando mas de 800 puntos cuanfo dio la prurba teniendo una deuda universitaria de millones y no a tenido la suerte de que le den una oportunidad

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