lunes, 17 de diciembre de 2018

Se decide la suerte de Keiko Fujimori (Golpe de Estado en el Perú)



En Perú estamos asistiendo a un Golpe de Estado ante el mutismo de los inservibles organismos regionales de Derechos Humanos. Una democracia no se funda sobre plenos actos formales de elección en un Referéndum y menos por el sufragio que permite “elegir” a un presidente, Congreso y autoridades provinciales. La democracia puede ser decretada únicamente cuando existe una verdadera división de poderes que impide los excesos y la persecución de opositores políticos, cuando las instituciones pueden tomar decisiones sin injerencias del poder Ejecutivo. 
 

Cuando se quiere sacar del juego a un actor político importante ¿qué es lo primero que se hace? Simplemente cuestionar su credibilidad a través de denuncias de corrupción. Si el político continúa realizando sus actividades en el Partido correspondiente y hace una oposición real al presidente de turno, entonces se le encarcela.
Y justo esto ha sucedido con el caso de Keiko Fujimori, a quien se le acusa del delito de “lavado de activos” y que ya se encuentra en prisión preventiva sin ninguna evidencia sólida.
La Fiscalía aduce que Keiko Fujimori lavó activos en lo interno de su partido Fuerza Popular convirtiéndose así la mayor fuerza política del Perú en “una organización criminal”.
Y aquí comienza a desmoronarse la democracia y sus instituciones porque un pedido de prisión preventiva fue confirmado por un juez ignorante que sólo quiere ganar fama al igual que los 2 fiscales improvisados (uno de ellos envuelto también en un caso de corrupción).
Es imposible que Keiko Fujimori haya cometido el delito de “lavado de activos” porque para que dicho tipo penal se corporifique se debe probar que el acusado conocía que el dinero recibido era ilícito, algo imposible siquiera de presumir, pues en el 2011, que es el período que se analiza, Marcelo Odebrecht era un empresario que gozaba de gran prestigio en todo el mundo y se reunía con todos los presidentes y altos funcionarios de Latinoamérica y Estados Unidos. Además, la Fiscalía debe probar que Odebrecht se benefició del dinero aportado, lo cual también es imposible pues Keiko Fujimori nunca llegó al poder, pues perdió en aquella campaña electoral frente a Ollanta Humala. 
Otra de las razones que deben ser valoradas en el caso de Keiko es que ningún candidato a la presidencia que se le pase recorriendo el país puede al mismo tiempo llevar el pleno control de sus finanzas, para eso existe un Contador o ejecutor de los presupuestos.
Por último, hay que señalar que la Prisión Preventiva es el último recurso que debe emplearse contra un imputado. Existen muchas otras opciones que nos da la ley procesal para garantizar que el acusado no evada la acción de la justicia. Pero si observamos cuál ha sido el expediente de vida de Keiko Fujimori es fácil llegar a la conclusión de que esta peruana tiene muy bien puesto los pantalones, quizás por eso los use tanto: cuando su padre abandonó el poder en el Perú y tuvo que asilarse en el Japón Keiko permaneció en el país a sabiendas de que sería perseguida e investigada una y otra vez por sus enemigos políticos. Y así ocurrió durante los últimos 18 años.
Keiko nunca pidió asilo en embajada alguna, siempre dio la cara y quizás una de las frases más conmovedoras del mensaje que dio a los jueces que analizan su apelación, fue esta: “Prefiero que mis hijas sepan que su madre está presa injustamente, a que alguien les diga un día que su madre no tuvo la valentía de defenderse en búsqueda de la justicia".
Pero ¿quién está detrás de toda esta persecución? Un ignorante con estilo campechano de apellido Vizcarra, que traicionó al ex presidente Pedro Pablo Kuczynski y negoció su salida a espaldas de todos los peruanos. Este sr. Que aún no responde ante la justicia por casos de corrupción que lo involucran como “El Chinchero”, acaba de decir estas palabras: “el Ministerio Público no puede cambiar a fiscales a cargo de casos vinculados a la corrupción. "Tenemos que fortalecer la lucha contra la corrupción. No podemos, en una institución, estar cambiando a fiscales abocados en temas de lucha contra la corrupción".
Martín Vizcarra dijo esto olvidándose de la división de poderes, de que la Fiscalía de la Nación no es su escribano. La Fiscalía tiene toda la autonomía para remover a sus fiscales o realizar los cambios que considere necesarios.
Fue precisamente Vizcarra quien armó todo el entramado de escuchas ilegales contra el ex presidente Alan García y otros opositores políticos.
El destino del Perú pudiera estar en las manos de tres jueces:  Octavio SahuanayJesica León e Iván QuispeEn ellos la responsabilidad de liberar a la única líder política capaz de frenar este golpe de estado que amenaza a todos los que ejercen cargos y funciones públicas.


Cuando se trata de la vida y la libertad de otras personas, las encuestas y los gritos de coliseo deben ser echados a un lado, y si no recordemos solamente cómo fue el camino que nos llevó a la crucifixión de Cristo.

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